lunes 4 de febrero de 2008

El Brote

Regresaba al primer albergue, al
que me había recibido como a
viajera proveniente de quien sabe
qué galaxia


Como si penetrara cautelosamente a mi propio cuerpo, caminaba por el pasillo de esa casa extraña y conocida a la vez. Pasadizo de paredes húmedas y sombreadas que me llevaban a una clara cavidad que también reconocía. Era mi casa y la de todos...

N.de la autora: la continuación está reservada.